Un joven ve acercarse a un amigo en un estupendo Mercedes SLR McLaren.
– ¿De dónde sacaste ese fantástico deportivo? - preguntó el amigo.
– Verás, ayer estaba paseando, cuando una preciosa mujer se acercó en él, se bajó dejando la puerta abierta, se quitó toda la ropa y me dijo: "Toma lo que quieras”.
El amigo asintió diciendo:
- Bien hecho, probablemente la ropa no te habría quedado bien.