Están los alumnos en clase de lengua y la profesora les está explicando en qué consiste un pareado. Para ver si lo han entendido les pide que pongan un ejemplo:
- A ver, Pedro, pon un ejemplo de pareado.
- Sí, señorita: "Fui a la playa a buscar almejitas y me mojé las rodillitas”.
- Ahora tú, Jaimito.
- Fui a la playa a buscar mejillones y me mojé las rodillitas.
- Pero, Jaimito, eso no es ningún pareado.
- Ah, ¿no?, pues espere que suba la marea.