Uno que tenia un caballo pura raza, de los buenos, buenos. Y fue y compró 12 yeguas para poder tener muchos ejemplares buenos. Al cabo de unos meses, todo seguía igual. Ninguna yegua quedaba preñada. El hombre ya no sabia que hacer, y se fue a tomar una copa de vino al bar, cuando se encuentra con un amigo y le cuenta todo lo que le estaba pasando.
Pues nada manolo, que no consigo que el caballo deje preñada a las yeguas.
Dice éste: buahh, eso me pasó a mi y di con la solución. Compré un jarabe y todas las que tenái quedaron preñadas. Todas todas, no se salvó ni una sola.
Y le dice: ¿ ostras, y como se llama ese jarabe.?
Dice, del nombre no me acuerdo pero tenía un sabor a menta que quitaba el sentío.