SEÑORAS MADURAS.
Ayer por la noche conquisté a una señora madura en una discoteca de primer nivel.
Tenía buen aspecto para una mujer de 55 años.
De hecho no estaba nada mal, era muy guapa, elegante, distinguida y sin querer, me encontré pensando que quizá tendría una hija preciosa de unos 28 o 30 años.
Tomamos unas copas, nos hicimos algunas caricias fogosas y me preguntó si había tenido un "Doble Deportivo".
¿Qué es eso? le pregunté.
Es un trío con madre e hija, me contestó.
Ya muy excitado, respondí que nunca había hecho el Doble Deportivo.
Tomamos unas copas más y me dijo que esta era mi noche de suerte y fuimos para su apartamento (pensé para mis adentros, ”se me hace realidad lo de la hija preciosa que imaginé", ese solo pensamiento me excitaba más).
Llegamos a su edificio, en un barrio muy elegante.
En el estacionamiento sólo Mercedes Benz y BMW.
Subimos en un ascensor directo a su apartamento, luego entramos (se me aceleró el ritmo cardíaco imaginando al monumento de hija que tendría), se quitó los zapatos y los tiró sobre la alfombra.
Empezó a desvestirse lentamente y luego gritó:
¡Mamááááá! ¿Todavía estás despiertaaaaa...???