Después de unas semanas, me decidí a dejarle el móvil a mi hijo para que me instalara la ROM 4.1.2, porque no me terminaba de aclarar y él ya ha trasteado con varios móviles. Después de pelearse un par de horas para hacer backup, instalar recovery y la ROM me lo ha devuelto un poco mejor:
Un pelín por encima del HTC ONE X.
Ahora me toca volver a configurar algunas cosas y acostumbrarme, pero la verdad es que hasta mi hijo se ha dado cuenta de que va un poco más fluido. El anterior Antutu con la 4.0.4 de Geekbuying me daba quince mil y pico.