- Rosa, ya no se que hacer, ningún tío se quiere acostar conmigo porque me huele el chumino a cebolla.
Y su amiga le contesta:
- No te preocupes yo tengo un amigo que no tiene olfato y no tendrás problemas.
Entonces se van a la cama y el tío le dice:
- nena!! a ti te huele el chumino a cebolla, ¿no?
- Pero... ¿qué dices? si tu no tienes olfato...
- Ya..., pero me estoy pegando un hartón de llorar que no veas.