Chistes...

Uno de Lepe conducía por una carretera cuando vio un cartel que decía: 'Curva peligrosa a la izquierda'. Sin dudar, viró a la derecha.
 
- Le pregunta un tontito a otro:
- ¿Qué llevas en esa cestita?
- Si lo adivinas, te doy un racimo.
- ¡¡ Croquetas!!
 
Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:

– Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
– Es para verte mejor.
Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:
– Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:
– Es para escucharte mejor.
Caperucita vuelve a insistir:
– Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:
– Es para olerte mejor.
– Abuelita que boca tan grande tu tienes.
Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
– ¿A que has venido, a visitarme o a criticarme?
 
¿ Quién es el cornudo ?

– Un individuo sorprende a su mujer en la cama con otro…

– Desenfundó el revólver con cuidado, para no ser percibido por los infieles, apuntó, y cuando estaba listo para meter la primera bala paró para pensar.

– Fue ahí que percibió cómo su vida de casado había mejorado en los últimos tiempos.

– La esposa ya no pedía dinero para comprar carne, ni para comprar vestidos, joyas o zapatos, a pesar de que todos los días aparecía con un vestido nuevo, una joya nueva o una sandalia de moda.

– Los niños cambiaron la escuela pública del barrio para un colegio privado en un elegante sector de la ciudad.

– Y qué decir del automóvil nuevo que su mujer había adquirido, a pesar de estar él hace cuatro años sin aumento de salario y de haberle suspendido desde entonces la mesada que solía pasarle.

– Y de las provisiones ni hablar. Nunca habían tenido tanta abundancia en casa como en los últimos meses.

Y las cuentas de luz, agua, teléfono, Internet, celular y tarjetas de crédito: hacía tiempo que ni oía hablar de ellas.

– El caso es que su mujer era una HEMBRA.

Una mezcla de Nicole Kidman con Khaterine Zeta Jones enriquecida en un caldo de Elizabeth Hurley.

– Una Cosa de locos, muy deliciosa.

Guardó el arma con el mismo cuidado para no ser percibido y fue saliendo del cuarto despacio, para no molestar a la pareja.

– Paró en la puerta de la sala, su sala. Encendió un cigarrillo, reflexionó un poco y dijo para sí mismo:

– El tipo paga el alquiler, el supermercado, la educación de los niños, la cuentas de la casa, el coche.


¡Todos los gastos! y yo voy a la cama con ella todos los días…

– Y saliendo de casa, concluyó:

– Mi%rda… ¡¡¡ El CORNUDO es él !!!
 
Secretaria contratada

Un hombre ya maduro contrató una secretaria.

Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.

Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.

Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta, dijo:

-Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.

El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.

Al hombre le hizo gracia la manera en la que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:

-Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, ¿por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?

-¡Oh, no, señor!

Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas echado entre dos viejas mochilas de campaña.
 
Mala costumbre familiar.
Un hombre está paseando por el campo con su bicicleta nueva cuando ve que va a llover, así que decide buscar refugio y se dirige a una casa.
Le abre un hombre muy amable que le invita a cenar.
Cuando el ciclista entra en la casa, ve que está llena de platos sucios por todas partes, y el de la casa le explica:
– Si, vera, es que hace tiempo decidimos que lavaría los platos aquella persona que hablase durante la cena, y claro, ahora estamos todos dispuestos a lo que sea para no tener que fregar todas estas montañas.
Por cierto, esto también le incluye a usted…
Total, que se ponen a cenar y el ciclista, que está impresionado por la cantidad de basura que hay por todas partes, decide hacer que alguien hable, y entonces le toca una teta a la hija mayor.
Como nadie dice nada, este tío procede a levantarle las faldas y se la cepilla allí mismo, pero todo el mundo sigue callado, así que a continuación se dirige a la hija menor y también la cepilla delante del resto de la familia.
Pero nadie osa abrir la boca, de forma que el ciclista, más decidido que nunca, se trajina a la madre, y de nuevo no se oye nada.

El ciclista no sabe que hacer, y oye un trueno; entonces se acuerda de la bici y de que tiene que cubrirla de la lluvia, así que coge un papel, escribe una nota diciendo:
Tiene vaselina ?” y se la da marido, que inmediatamente se levanta y dice :
– Está bien, yo fregare los malditos platos !!!
 
Último deseo de hombre moribundo
Un pobre hombre estaba acostado en su cama, con una enfermedad terminal, le quedaban pocas horas de vida.

De repente huele el aroma de los tamales recién hechos, fresquitos. Para él no había nada mejor en el mundo que los tamales de su mujer Chepa.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano, baja las escaleras y, dirigiéndose al comedor, empieza a percibir el vapor que lleva el aroma a masa de maíz, carne de cerdo y pollo que desde la cocina emanaba.
Llega hasta la mesa de madera donde se encontraban extendidos los suculentos tamales y toma uno viendo que sus esfuerzos habían valido la pena, sería como su último deseo, cuando repentinamente… Zuácate…
Siente un fuerte golpe de cucharón en la cabeza que merma sus facultades y casi lo hace caer presa de la debilidad en sus piernas.
Tratando de no desplomarse al suelo hace un giro por voltear la vista, alcanza a ver a su mujer con un cucharón de hierro en la mano, diciéndole:

– Ni se te ocurra, caracho ….! Son pa’l velorio…!
 
Yo solo quiero una flor.

En una casa muy acomodada, vivía un estupendo matrimonio y su humilde (pero bellísima) sirvienta campesina.

Un fin de semana, la señora de la casa tuvo que salir (en viajes de negocios) quedando solos, el dueño de casa y la escultural sirvienta .

Como era de esperarse (¡por supuesto!), el patrón se dedicó a seducir a su sirvienta, quién sin mayores problemas, le propinó una de esas noches de pasión… absolutamente desenfrenadas.

Al amanecer, el patrón, tan impactado como felíz (por la noche que pasó con su sirvienta), le dijo:

-María, me has dado una noche espectacular, de las que hace mucho tiempo no tenía!…

Así es que por favor, pídeme lo que quieras, de verdad, lo que tú quieras te lo doy … dinero, joyas, no lo sé…. ¡lo que sea!

La mujer, sin siquiera pensarlo mucho le responde:

-Patrón… usted sabe que yo soy campesina. ¿Para qué querría yo dinero o joyas?

La verdad patrón yo solo quiero una flor!

-¿Sólo una flor? pero, por favor! de verdad es que tú eres… la mujer más bella del mundo, me regalas una noche apasionada de amor, LA MEJOR que he vivido en muchos años y a cambio ¿Sólo me pides una flor?


Eres demasiado increíble! Dime…, ¿Qué tipo de flor te gusta?

A lo que la sirvienta responde:

-Una flor explorer… ¡Como la que tiene la patrona!
 
Yo solo quiero una flor.

En una casa muy acomodada, vivía un estupendo matrimonio y su humilde (pero bellísima) sirvienta campesina.

Un fin de semana, la señora de la casa tuvo que salir (en viajes de negocios) quedando solos, el dueño de casa y la escultural sirvienta .

Como era de esperarse (¡por supuesto!), el patrón se dedicó a seducir a su sirvienta, quién sin mayores problemas, le propinó una de esas noches de pasión… absolutamente desenfrenadas.

Al amanecer, el patrón, tan impactado como felíz (por la noche que pasó con su sirvienta), le dijo:

-María, me has dado una noche espectacular, de las que hace mucho tiempo no tenía!…

Así es que por favor, pídeme lo que quieras, de verdad, lo que tú quieras te lo doy … dinero, joyas, no lo sé…. ¡lo que sea!

La mujer, sin siquiera pensarlo mucho le responde:

-Patrón… usted sabe que yo soy campesina. ¿Para qué querría yo dinero o joyas?

La verdad patrón yo solo quiero una flor!

-¿Sólo una flor? pero, por favor! de verdad es que tú eres… la mujer más bella del mundo, me regalas una noche apasionada de amor, LA MEJOR que he vivido en muchos años y a cambio ¿Sólo me pides una flor?


Eres demasiado increíble! Dime…, ¿Qué tipo de flor te gusta?

A lo que la sirvienta responde:

-Una flor explorer… ¡Como la que tiene la patrona!
 
Tres hombres de diferentes lugares se casan.

El primer hombre se casa con una madrileña. El día después de la boda le dijo que tenía que lavar los platos y que la casa tenía que estar super limpia, cada día. Al hombre le costó ver mejoras en la casa, un par de días, pero para el tercer día la casa ya estaba reluciente y los platos limpios y guardados.

El segundo hombre se casó con una mujer de catalana. El día después de la boda le dio órdenes de limpiar la casa a fondo, lavar los platos y cocinar bien. El primer día el hombre no vio ningún resultado, pero al día siguiente la mujer fue mejorando. Al tercer día, el hombre ya empezó a ver la casa super limpia, los platos limpios y colocados en su sitio y un gran banquete en la mesa como cena.

El tercer hombre se casó con una mujer de Lepe . El día después de la boda le ordenó que la casa estuviera siempre impecable, los platos limpios y colocados en su sitio, la ropa lavada, doblada y planchada y la mesa puesta y la comida lista esperándolo cada día cuando él llegara de trabajar. El primer día él no vio nada, el segundo día tampoco vio nada. Para el tercer día, la hinchazón del ojo ya se le fue bajando y pudo ver un poco más por el ojo izquierdo , y el brazo ya no le dolía tanto y pudo prepararse un bocata él solito y vaciar el lavavajillas.
 
Regalos para mamá
– Tres hijos dejaron su hogar, se independizaron y prosperaron.

– Cuando se juntaron nuevamente, hablaron de los regalos que habían podido hacerle a su madre.
– El primero dijo:
Yo construí una casa enorme para nuestra madre.
– El segundo dijo:
Yo le mandé un Mercedes con un chofer.
– El tercero dijo:
Les gané a los dos: ustedes saben cuánto disfruta mama de leer la Biblia, y saben que no puede ver muy bien.
Le mandé un gran loro que puede recitar la Biblia en su totalidad.
– Les llevó 20 años a 12 Franciscanos enseñársela.
Contribuí con $1.000.000 por año durante 20 años, pero valió la pena.
– Mamá sólo tiene que nombrar el capítulo y el loro lo recita.
– Pronto, la Mamá envió sus cartas de agradecimiento.
Escribió a su primer hijo: .
– Andrés, la casa que construiste es tan grande. Yo vivo en un solo cuarto pero tengo que limpiar toda la casa.

Escribió a su segundo hijo:
– Miguel, estoy demasiado vieja como para viajar.
Me quedo en casa todo el tiempo, así es que nunca uso el Mercedes.
Escribió a su tercer hijo:
– Mi queridísimo Luis, fuiste el único hijo que tuvo el sentido común de saber lo que le gusta a tu madre….
– …El pollo estaba delicioso…
 
Quiero que me entierres con todo mi dinero

– Había un tipo que trabajó como un burro toda su vida,para acumular fortuna. Lo único que le importaba era el dinero.

– Un día le dijo a su esposa:

– El día que me muera, quiero que me entierres con todo mi dinero. ¿Me lo prometes?

– La mujer, con profundo pesar, no tuvo otra alternativa que decirle que si.

– Al tiempo el tipo murió, y después de la ceremonia, antes de bajar el ataúd a la fosa, la esposa dijo:

– Un momento, falta algo.

– Tomó una caja que traía en la mano, abrió el ataúd, y la puso adentro.

– Su mejor amiga, le dijo:

– No creo que hayas sido tan bruta, de haber cumplido la promesa…!!!

– La leal esposa contestó:

– Yo soy cristiana, y no podía romper la promesa a su ultima voluntad

– ¿O sea que pusiste toda la plata ahí???

– Claro que sí…


Cogí todo el dinero, lo conté, lo deposité en mi cuenta y le hice un cheque por la cantidad exacta… Si él lo puede cambiar allí, que se la gaste toda…
 
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