Chistes...

Una pareja de recién casados pasaron su luna de miel en una casa en las afueras de la ciudad, cuando en mitad de la noche son sorprendidos por extraños ruidos y luces multicolores que vienen desde el jardín.
Se levantan sin ropa, como estaban, y ven que hay una nave de la cual descienden una pareja de seres de otro planeta, muy similares a ellos aunque un poco más espigados y cabezones.
Los visitantes explican que vienen en una misión de intercambio, y los recién casados los invitan a seguir a su casa.
Después de una animada conversación y unos cuantos cócteles venusinos, los terrícolas aceptan hacer el intercambio (de parejas) propuesto por los visitantes.
Cada uno de los varones va y se acuesta con la pareja del otro. Al otro día, una vez que los extraterrestres se han ido, los recién casados se sientan a contarse las experiencias vividas la noche anterior y la primera en hablar es la dama:
– En un principio -dice ella- sentí un poco de decepción y risa al ver que el tamaño del órgano reproductor del marciano parecía el de un niño de 5 años, pero inmediatamente él, me explicó que el tamaño lo podían acoplar solamente torciéndose las orejas en rosca izquierda o derecha, según la exigencia de la pareja.
Fue así como en segundos llegamos a “ese” tamaño que yo deseaba y la pasamos de maravilla. ¿Y a ti, como te fue?
-¡Mal! -contesta el hombre tirándose de espaldas en el sofá-

Yo creí que esa marciana se había vuelto loca, porque estubo desesperada toda la noche ¡TORCIÉNDOME LAS OREJAS!
 
Un hombre estaba desayunando cuando vio una procesión fúnebre muy inusual acercándose al cementerio…
Un ataúd negro era seguido por un segundo ataúd negro, como a 50 pasos detrás del primero.
Detrás del segundo ataúd caminaba un hombre solitario con un perro rotwëiller que sostenía de la correa, y atrás de él caminaban unos 200 hombres en una sola fila.
El hombre no pudo aguantar la curiosidad y con mucho respeto se aproximó al hombre que llevaba al perro y le dijo:
– Señor, sé que este es un muy mal momento para molestarle, pero nunca he visto un funeral como éste.
¿De quién es este funeral?
El hombre respondió:
– Bueno, en el primer ataúd está mi esposa.
– ¿Qué le pasó a ella? – replicó el primero.
– Mi perro la atacó y la mató.
– Bueno, que mal
¿ Y quién está en el segundo ataúd?”
– Mi suegra. Ella estaba tratando de ayudar a mi esposa y el perro se volvió hacia ella y la mató también.
Un momento solemne de silencio transcurrió entre los dos hombres…
– ¿Señor, puedo pedirle prestado el perro?

– Si claro, pero póngase a la fila…
 
Una joven y hermosa mujer que acude al médico, y luego de muchos rodeos, decide contarle su problema al facultativo diciéndole:
-Doctor, mi problema es que cuando me desnudo y me miro en el espejo, mis pezones se ponen erectos… rígidos…
-Bien, veamos; desnúdese por favor -solicita el médico.
La mujer obedece, y al quitarse el sujetador y dejar libres sus hermosos pechos, los pezones se le ponen rígidos, apuntando directamente a la cara del facultativo.
El médico se queda observando atentamente, se acomoda las gafas y se acerca un poco más.
Al ver la cara de asombro del profesional, la mujer angustiada le pregunta:
-Doctor, ¿es muy grave mi enfermedad?
El médico acariciándose sus genitales le responde:

-No, no creo que sea grave, ¡PERO SI ES MUY CONTAGIOSO…!
 
Con una expresión resignada en el rostro, pero al mismo tiempo con una actitud firme y decidida, un hombre llevó a su mascota a lo del veterinario.
—Vine a que le corte la cola a mi perro —dijo.
—Pero ¿por qué? —repuso el médico, un tanto sorprendido—. ¿Cuál es el problema?

Resulta que mi suegra va a venir a la casa a vivir con nosotros, y no quiero que vea ninguna señal de bienvenida.
 
Un joven médico había sido destacado a una pequeña comunidad de la selva para reemplazar a un médico que se retiraba.
El médico anciano sugirió que el joven lo acompañara en sus rondas para que la comunidad pudiera acostumbrarse a este nuevo médico.
En la primera casa una mujer se quejó:
_He estado un poco mal del estómago.
El anciano médico dijo:
-Bueno, probablemente has estado exagerando con la fruta fresca. ¿Por qué no recortas la cantidad que has estado comiendo y ves si funciona?
Cuando se fueron, el joven médico dijo:
-No has examinado a esa mujer, ¿cómo has llegado a esa conclusión tan rápido?
-¿No notaste que dejé caer mi estetoscopio en el suelo, cuando me incliné para recogerlo, vi una media docena de cáscaras de plátano en la basura, eso era lo que probablemente la estaba enfermando.
Hmmm, dijo el doctor más joven, “Muy listo, creo que lo intentaré en la siguiente casa”.
Al llegar a la siguiente casa, pasaron varios minutos hablando con una mujer más joven.
Ella se quejó de que simplemente no tenía la energía que una vez tuvo.
-Me siento terriblemente descuidada últimamente.
-Probablemente has estado haciendo demasiado trabajo extra para la iglesia”, le dijo el doctor más joven.
-Tal vez deberías reducir el trabajo y ver si funciona.
Cuando se fueron, dijo el médico anciano:
-El diagnóstico es correcto, pero ¿cómo llegaste a esa conclusión?

-Bueno, como hiciste en la última casa, dejé caer mi estetoscopio y cuando me agaché para recogerlo, me di cuenta que el predicador estaba debajo de la cama.
 
Suena el telefono: Riiiiiiing, riiiiiiiiiiing
– ¿Si?
– ¡Doctor, doctor, mi mujer está a punto de dar a luz!
– ¿Es su primer hijo?

– No, soy su marido.
 
Si pesas 90 kilos en la tierra, en marte solo pesas 35 kilos…
Lo que significa:

Que no estas gord@, sino en el planeta equivocado
 
Un médico israelita comenta:
“La medicina en Israel está muy avanzada, nosotros le quitamos un testículo a un tío, se los injertamos a otro, y en seis semanas ya está buscando trabajo.
El médico alemán comenta:
“Eso no es nada, en Alemania le sacamos parte del cerebro a una persona, lo ponemos en otra, y en cuatro semanas ya está buscando trabajo.”
Un médico ruso comenta:
“Eso tampoco es nada, en Rusia la medicina esta tan avanzada que le sacamos la mitad del corazón a una persona se la colocamos a otra, y en dos semanas ambas están buscando trabajo”
El médico venezolano respondió:
Nada que ver, todos ustedes están muy atrasados.

Fíjense que nosotros en Venezuela agarramos a una persona sin cerebro, sin corazón y sin miembro, lo pusimos de PRESIDENTE y ahora todo el país está buscando trabajo.”
 
Dos vecinas se encuentran en la esquina y una le pregunta a la otra.
-¿Qué tal está tu marido?
-¡Muy bien!- dice la otra.
Estoy muy contenta porque se levanta muy temprano, desayuna bien, hace ejercicio, lee, come sano… en fin. Es todo un ejemplo.
-¡Qué buen marido tienes!

Sí, espero que siga así cuando salga de la cárcel…
 
Va un hombre a un hotel y pide una habitación, el recepcionista le dice:
-Sólo queda la habitación del fantasma:
-Vale, me voy allí que no tengo miedo.
Llega la noche y le dice el fantasma:
-SOY EL FANTASMA DE LAS BRAGAS ROTAS… y el hombre se tira por la ventana.
Al día siguiente llega otro hombre al hotel y pide una habitación y el el recepcionista le dice:
-Sólo queda la del fantasma.
-Vale, me voy allí que no tengo miedo.
Llega la noche y le dice el fantasma: -SOY EL FANTASMA DE LAS BRAGAS ROTAS… y el hombre se tira por la ventana.
Al día siguiente llega otro hombre al hotel y pide una habitación y le dice el hombre:
-Sólo queda la del fantasma.
-Vale, me voy allí que no tengo miedo. Llega la noche y le dice el fantasma:
-SOY EL FANTASMA DE LAS BRAGAS ROTAS… y le dice el huésped:

Pos toma 5 euros y te vas a comprarte otras.
 
-Entra un señor a una tienda y pregunta al dependiente:
– ¿En qué pasillo encuentro latas de Caldo Gallego?
– El empleado se le queda viendo y le pregunta:
– ¿Es usted Gallego?
– El tipo visiblemente molesto le responde:
Pues efectivamente, sí soy Gallego.
Pero dime una cosa, ¿si te hubiera preguntado por pasta Italiana, me habrías preguntado si soy Italiano?, o ¿si tu hubiera preguntado por salchichas Alemanas, me habrías preguntado si soy Alemán?, o ¿si te hubiera preguntado por un hotdog kosher, ¿qué? tengo que ser Judío? O si te pregunto por tacos Mexicanos, ¿me habrías preguntado si soy Mexicano? ¿lo habrías preguntado acaso? .
El empleado responde:
– ¡No, pues….la verdad no!
– ¿Y qué tal si te pido un whisky Escocés, me habrías preguntado si soy escocés?
Pues no, seguramente no.
– Terriblemente indignado el tipo le grita:
– ¡Pues ahora dime pedazo de imbécil! ¿por qué carajos si te pido Caldo Gallego, me tienes que preguntar si soy Gallego?
– El empleado responde:

– Porque está usted en una ferretería!!!
 
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