Chistes...

En cierta fiesta había una amenaza de que iban a hacer un atentado.
Bien podría ser una bomba o envenenar la comida…
Se hicieron las respectivas medidas de seguridad inspeccionaron el lugar y no encontraron la bomba, entonces para saber sobre la comida trajeron a un perrito y le dieron un poco de comida y esperaron dos horas y el perro no se murió, entonces todos comenzaron a disfrutar del buffet.
De repente entra Jaimito corriendo, diciendo:
¡Se murió el perro, se murió el perro!
Y todos botaron la comida, se hacían vomitar, y un policía le dice al niño:
¿Cómo así que se murió el perro?
Y el niño contesta:

Sí, lo atropelló un camión.
 
La mujer llega a su casa y le comenta a su marido:
– “Te acuerdas de las jaquecas que tuve durante todos estos años?…
Pues, se han ido”.
– “Qué no tienes más jaquecas?, pregunta el esposo sorprendido,”¿qué pasó?”
– La mujer le responde:
– “Una amiga me recomendó un hipnotizador.
El me hizo parar frente al espejo, mirarme fijamente a los ojos y repetir “Yo no tengo jaqueca” varias veces ¡y funcionó, se fueron las jaquecas!”
– El marido responde: – “¡Pero eso es fantástico!”
– “Ya lo creo, querido sabes, tu no has sido precisamente una bola de fuego en la cama, durante estos últimos años, ¿por qué no vas al hipnotizador y ves si puede hacer algo al respecto?”
– El esposo acepta intentarlo y pide una cita.
Luego de la consulta, el esposo llega a su casa, desgarra sus ropas, toma a su mujer en brazos y la lleva a la alcoba.
La deposita suavemente en la cama y le dice:
– “No te muevas, regreso enseguida”.
– El esposo entre en el baño y regresa unos minutos después, salta sobre la cama y se desata en una pasión que difícilmente será olvidada por su mujer.
– Al término, la mujer exclama:
– “¡¡Bueno, eso si que estuvo fabuloso!!”.
– “No te muevas, regreso enseguida”.
– Nuevamente entra en el baño, regresa unos minutos después y la segunda vuelta es aún mejor que la primera.
La mujer se sienta en la cama con su cabeza dándole vueltas.
El esposo le dice: – “No te muevas, regreso enseguida”.
– El esposo entra nuevamente en el baño.
Esta vez, la mujer lo sigue sin que él se de cuenta y lo ve parado frente al espejo diciendo:

-“¡No es tu esposa!, ¡Esta No es tu esposa!, ¡No es tu esposa!”
 
En la clase de Jaimito, la maestra les pide a los niños que se porten bien aquella tarde porque el director iría a visitar la clase.
Les pide específicamente que no digan:
– Maestra: ¿puedo ir al baño a orinar?
Sino que digan:
– Maestra, ¿ puedo ir a cortar una flor?
Pues suena más bonito y eso impresionará al director.
Llega la hora, y el director entra y se sienta, los niños empiezan a llamar a la maestra…
Juanito dice : Maestra, ¿puedo ir a cortar una flor?
Luego María dice: ¿Maestra, ¿ puedo ir a cortar una flor?
Le toca el turno a Pablito quien dice: – Maestra, ¿puedo ir a cortar una flor?
Al rato sale Jaimito y dijo:

– Maestra, ¿me presta papel para limpiarme el florero?
 
Profesor preguntando en un examen oral a un alumno de Derecho
– ”¿Que es un fraude?”
– “Un fraude es lo que está haciendo usted.”
El profesor indignado: – “¿Cómo es eso?”

“Según el código penal, comete fraude todo aquél que se aprovecha de la ignorancia del otro para perjudicarlo.”
 
– Un empleado al saber la noticia de que su patrón había muerto en un accidente en el trabajo, pregunta a sus compañeros quién le daría la triste noticia a su esposa.
– Al preguntarles, les indica que tienen que ser cuidadosos y sensibles al comunicar la mala nueva.
– Pepo, quien era graduado de psicología, se ofreció y rápidamente procedió a llamar a la esposa de su patrón:
– Ring, ring, ring…
– ¿Bueno? . – Hola, ¿se encuentra la señora Martínez?
– Sí, ella le habla.
– ¡Usted acaba de ganarse 2 millones de dólares!
– ¡Cómo! ¿Pero cómo así?
– Al convertirse hoy en viuda, la compañía de seguros de su difunto marido, acaba de recibir la autorización para emitir el pago.
– ¡No! ¡Dios mío!


– ¡Sí señora! ¡Ni yo mismo lo creo!
 
Va un señor manejando a 160 Km por hora y lo para el inspector del tránsito y le pregunta:
¿Cuál es su nombre?
Y le contesta: Ja ja y me río.
El inspector molesto le dice:
No se ría, sino me dice su nombre lo llevo detenido.
Y le dice: Ja ja y me río.

El inspector lo lleva detenido y lee la licencia de conducir que decía: Jaime Río, tartamudo.
 
– Un encuestador toca a la puerta de una casa y le abre una señora:
-Buenos días señora, estamos haciendo una encuesta para averiguar cuales son los usos que la gente le da a la vaselina en el hogar, le molestaría que le haga unas pocas preguntas?
-No, no me molesta, dígame….
– Usted usa vaselina en el hogar?
– Si, si la uso
– Y por favor podría decirme para que la usa?
– Bueno, cada vez que vamos a tener s3xo.
– Caramba, señora, la felicito por ser tan honesta…
La gente por lo general miente y nunca dice la verdad de para qué usan la vaselina, pero ya que usted es tan honesta, le molestaría indicarme exactamente, como la usa, cuando usted y su marido tienen sexo?
– Si, si le puedo decir.
Cada vez que mi marido y yo vamos a tener s3xo, untamos bastante vaselina en la perilla de la puerta…..

– ¡¡Para que los niños no puedan abrirla!!
 
Cenicienta tenía ahora 75 años. Después de toda una vida completamente feliz con el ahora fallecido Príncipe, se sentaba en su mecedora, viendo pasar el mundo desde su terraza, con su gato Pancho como compañía. Una tarde lluviosa, apareció la Hada Madrina.
Cenicienta dijo:
“Hada Madrina, ¿qué estás haciendo aquí después de todos tantos años?”
El Hada Madrina respondió:
“Bueno, Cenicienta, como has vivido una buena vida y sana desde que nos conocimos, he decidido concederte tres deseos, ¿hay algo que tu corazón todavía anhela?
Cenicienta estaba encantada, y después unos minutos, casi en voz baja, pronunció su primer deseo:
“Desearía ser rica y tener más posesiones.”
Al instante, su mecedora se convirtió en oro sólido de 24 kilates.
Cenicienta estaba aturdida. Pancho, su viejo gato fiel, saltó de su regazo y corrió al borde del porche, temblando de miedo.
Cenicienta dijo:
“¡Oh, gracias, Hada Madrina!”
El Hada Madrina respondió:
“Es lo menos que puedo hacer por ti. ¿Qué desea tu corazón como segundo deseo?”.
Cenicienta miró su frágil cuerpo y dijo:
“Me gustaría ser joven y llena de la belleza juvenil otra vez.”
Al instante, su deseo se hizo realidad y su hermoso rostro juvenil regresó.
Cenicienta sintió movimientos dentro de ella que habían estado latentes durante años.
Y el vigor y la vitalidad largamente olvidados comenzaron a recorrer su alma.
Entonces el Hada Madrina volvió a hablar:
“Tienes un deseo más, ¿qué vas a desear?”
Cenicienta miró al gato aterrorizado que estaba en la esquina y dijo:
“Quiero que transformes a Pancho, mi viejo gato, en un hermoso y apuesto joven”.
Pancho repentinamente experimentó un cambio fundamental en su composición biológica y se convirtió en el chico más hermoso que Cenicienta jamás hubiese visto.
El Hada Madrina volvió a hablar: “Felicidades, Cenicienta, ¡disfruta tu nueva vida!”.
Y con un resplandor de luz azul brillante se fue. Durante unos instantes, Pancho y Cenicienta se miraron a los ojos.
Cenicienta se sentó, sin aliento, mirando al chico más increíblemente perfecto que había visto.
Entonces Pancho se acercó a Cenicienta, que estaba sentada en su mecedora y la abrazó con sus brazos fuertes y jóvenes.
Se apoyó en su oído, susurró, soplando su pelo dorado con su cálido aliento:

“Apuesto a que ahora te arrepientes de haberme castrado ahora, ¿verdad?”
 
Una pareja en su primera cita decide concurrir a un hotel para concretar el comienzo de una relación amorosa.
Cuando están camino del hotel, el caballero se da cuenta de que no lleva dinero en efectivo, y acuerda con la dama que ella se haga cargo de los 800 dólares que costaría el alojamiento, y que, al día siguiente, él le reintegraría el importe invertido.
Efectivamente, al día siguiente según lo prometido, el caballero decide enviar a la dama un cheque a través de su secretario, pero para que éste no se enterara del auténtico motivo, le da a entender que el dinero es en pago por el alquiler de un apartamento.
Sin embargo, se arrepiente de la relación, y decide enviar un cheque de 400 dólares en lugar de los 800 acordados.
Y dictó al secretario la siguiente carta:
Estimada señora:
Le envío 400 dólares en vez de los 800 acordados en pago del alquiler del apartamento, pues esperaba que fuera otra cosa distinta.
Esperaba un apartamento sin estrenar, que tuviera calefacción, y que fuera pequeño y cómodo.
Y resultó ser todo lo contrario:
Estaba usado, era frío, y amplio.
Atentamente, Sr. disconforme.
Al recibir esto, la joven señora le contesta:
Estimado caballero:
Le devuelvo su dinero, pues no lo necesito.
Sin embargo, en referencia a cuanto dice su carta, debo decirle que tenía que saber que tratándose de un apartamento tan bonito, no podía estar sin estrenar…
No es que no tuviera calefacción, sino que no supo encenderla, y, finalmente….
Yo no tengo la culpa de que usted no tenga suficientes muebles para llenarlo.

Atentamente, La Propietaria.
 
Dos señoritas prostitutas circulaban por la ciudad con un letrero en la parte superior de su automóvil que decía:
“Dos prostitutas calientes a domicilio: $ 60”.
Un policía al ver el letrero las detuvo y les exigió que tendrían que quitar el letrero o ir a la cárcel.
Justo en ese preciso instante , otro automóvil pasó con un letrero que decía:
“Jesús te AMA”.
Una de las chicas le preguntó al policía:
“¿Por qué a ese señor no le exige que retire su letrero?”
“Bueno, eso es totalmente diferente”, replicó el policía.
“Su cartel es religioso”.
Así que las dos damas fruncieron el ceño, retiraron su letrero y se marcharon de lugar.
Al día siguiente, el mismo oficial de policía se percató que las dos mujeres conducían otra vez por el mismo lugar con un letrero grande en su auto.
Pensando que tenía en sus manos una detención fácil, se dispuso a alcanzarlas, cuando notó el nuevo letrero que ahora decía:

“Dos ángeles caídos en busca de su San Pedro: $ 60”.
 
Un hombre baja de su coche y se acerca al criador de cerdos:
– ¿Qué le da de comer a sus cerdos?
– Pues yo le doy las sobras de la comida, basurillas y otras inmundicias que encuentro por ahí.
– ¡Oiga, que se ha creído, debe pagar una multa de 1 millón de euros por tratar mal a los animales!
El criador se queda todo fastidiado y, al pasar un tiempo, llega otra persona que le pregunta lo mismo, y esta vez dice:
– Yo les doy salmón ahumado, entrecot a la pimienta y un postre de helado y pasas.
– ¡Oiga! ¡Soy de la Intermon Oxfam, no sabe que hay hambre en el mundo ¿o qué?, debe pagar una multa de 1 millón por derrochar comida!
El criador ya no sabe que hacer, pasa el tiempo, llega otro tipo y le pregunta otra vez qué comida le da a los cerdos, y dice:

– ¡Mire, yo les doy 50 € a cada uno y que se compren lo que quieran!
 
– Un día de tantos se encontraban los animales de la tierra contra los animales del mar en pleno campeonato, cuando el arbitro pita el final.
– El encuentro 0 a 0 por lo que el arbitro decidió irse a penales.
– El tiburón que era el capitán del equipo del mar, decidió poner al pulpo como portero, cuando de pronto el marcador desde los penales cambia 8 a 0 ganando los animales de la tierra.
– Entonces, el tiburón muy enojado le gritó al pulpo:
Oye, ¿cómo es que tienes 8 tentáculos y no puedes atajar los penales?
– El pulpo enojado le contestó:

Sí, es cierto, pero el delantero que tira es, ¡el CIEMPIÉS!.
 
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